Cuando investigas o ni siquiera eso, te detienes a observar “parejas”, vez en ellos una alegría inmensa que los alumbra que los envuelve de un aura feliz, bueno eso ocurre al principio, cuando los dos fingen aguantar todo lo que el otro intenta fingir, en ese momento tienes varias opciones. La primera seria envidiarlos, porque la puta de tu vida te tiene solo, y sin salida aparente a esa soledad, la segunda seria comprenderlos, pues pasas por lo mismo, los ves y no quieres más que reencontrarte con la que te genera lo que no puedes explicar y no será necesario que lo hagas, la tercera podría ser que no te des cuenta de lo que pasa a tu alrededor, porque eres tan introspectivo que piensas en como solucionar tus putos problemas de personalidad y reflexionas sobre proyectos que no tienes certidumbre si serán realizados.
Es aquí cuando el Metro, te regala la fantasía más entupidamente amorfa, que puedes obtener con solo fijar tu mirada, ¡SI! estas en lo correcto los “amores de metros”, entupidos y cobardes amores de Metro.
Mientras la parejita apasionada se dedica a abusar de su intimidad publica, lo demás pasajeros buscan desesperadamente para donde mirar y no parecer lo patéticamente voyeristas que todos somos, en ese instante aparecen los siempre salvadores y seductores ojos de otra Lola o Lolo que desee compartir contigo este amor fugas, y siempre ingenuo de Metro. Que empieza algo así, tu la miras o lo miras, y mierda también te estaba mirando, los dos intentan disimular su fortuita conexión, pero ya están jodidos, por que el Lolo sigue mirando y ella se siente observada, lo cómico es esta todo calculado, la Lola sabe cuando el muchacho se dará vuelta a verla pues están milimétricamente sincronizados ella da vuelta su rostro para que él tipo no se de cuenta que también fue cautivada y viceversa, pero su curiosidad los atrapa, nuevamente se quedan mirando fijamente, saben que tienen algo pero nada dicen, pues la señora que esta frente al joven le tiene todo el codo hundido en la guata, él disimula su dolor, y ella no lo hace nada de mal, siente como un viejo verde rosa su genitalidad en su cuerpo sin el permiso pertinente de la dama, ¿pero que da? ¡en el Metro ha nacido un nuevo amor!, y muchos más nacerán al día, tal vez la estación que venga los divorcie, la próxima combinación o que otro estúpido amigo que se encuentra contigo cuando lograste conectarte con la humanidad misma, en el lugar más escoria que nos pudo ofrecer un gobierno ciudadano, como el de nuestra querida y amada presidenta Bachelet o quizás fue la venganza de que todos nos riéramos de Bam Bam Zamorano, cuando la Quenita lo dejo con los crespos hechos en la iglesia, o tal vez es el costo de la democracia, ya no son familias enteras desaparecidas o torturadas, ahora ya no existen las familias, por no tenemos tiempo para compartir y somos torturados en cada viaje que realizamos. Que más nos queda que enamorarnos mientras podamos en el Metro, en la calle, en la micro, en definitiva donde sea, ¡pero ten cuidado joven!, porque lo que te espera sino cambias lo que nos condena, será un sueldo absurdo para todo el esfuerzo que haces, unas vacaciones cada 8 años y una mujer que desea esperarte ganosa y sexy, pero tendrán tanto cansancio que el amor morirá sin que se den cuenta.
El sistema afecta todo lo que vez, la vida es mas que lo que nos muestran, despierta concha tu madre.
Escrito por: Tamazul Aéreo (un dadaísta clásico conservador)